Organiza y controla las operaciones de transporte y flujos de mercancías para optimizar el proceso logístico de acuerdo con las especificaciones establecidas, el plazo y el mínimo coste y garantizando la integridad, calidad y seguimiento de las mercancías durante el proceso. Además, hacerlo cumpliendo la normativa vigente de transporte y según los planes de atención al cliente y utilizando, en caso necesario, la lengua inglesa.